••• "Ciudad y campo a la vez" ••• En la medida en que el recién llegado se compenetra con la moderna ciudad de Medellín, va encontrando a cada paso nuevas posibilidades de gozarla. Sus múltiples atractivos satisfacen los gustos más exigentes, pero si de “ñapa” se deja llevar por el deseo de conocer recónditos y auténticos lugares, descubrirá que Medellín le depara a sus huéspedes una amable sorpresa: recorrer sus zonas rurales. Y para este propósito, qué mejor que dejar en manos expertas las intenciones del turista por entrar en contacto con los parajes naturales de la geografía de la ciudad, y estas manos expertas las encontrará en los propios corregimientos: San Sebastián de Palmitas, Altavista, Santa Elena, San Antonio de Prado y San Cristóbal, pequeños poblados rurales que circundan la urbe. Sus habitantes, gente cálida y representativa de la región, están empeñados en aprovechar al máximo las características y recursos propios de cada corregimiento, con el fin de generar espacios acogedores y creativos para el turista. Las muy variadas vocaciones económicas de cada uno de ellos aportan motivos para visitar estas localidades, pues ellas son a su vez alternativas para el disfrute del visitante, como lo son los bosques, que brindan posibilidades de caminatas ecológicas, la piscicultura, para la pesca recreativa, y el deporte extremo y de aventura. Estos destinos turísticos, seguros y muy cercanos a la zona urbana, son una alternativa para el viajero a la hora de programar su agenda.