Antes fue la tierra del anís,
un municipio boyante a finales del siglo XVIII. Hoy es reconocido
por la producción de su café exótico y
su tradición musical que ha ganado reconocimiento gracias
al bunde de cuajarón. Es un pueblo pequeño, de
vocación rural, que conserva la costumbre del mercado
dominical. Tiene lugares naturales balnearios, cavernas y reservas. |