Son muchos los católicos
fervorosos que llegan durante todo el año, atraídos
por el Señor Caído de Girardota, pero no solo
el turismo religioso tiene cabida en este municipio del norte
del Valle de Aburrá. Trucheras, rutas ecológicas
y pistas aptas para la práctica de deportes a motor hacen
parte de los atractivos que esperan a los visitantes. |