Es un municipio cafetero por excelencia.
La gente es amable y son simples sus encantos, como el de una
buena tertulia en el Parque Principal bajo la sombra de los
árboles. Es la tierra del Cacique Barroso, en cuya memoria
todavía se realizan las fiestas cada mes de octubre.
Sus balnearios naturales son frecuentados en los días
de calor y los fines de semana. |