La Ruta de La Leche
Los amantes del turismo ecológico, de los paisajes de climas
templados y fríos, del agroturismo y de las peregrinaciones
católicas como a Angostura al santuario del Padre Marianito,
no pueden dejar de conocer y recorrer la subregión Norte
de Antioquia.
Producción lechera, agradable sensación campestre,
diversos climas pero casi todos templados y fríos, y continuos
paisajes naturales engalanan esta zona, donde 17 municipios esperan
para ofrecer lo mejor de cada uno.
Esta subregión se posa sobre un altiplano que entrelaza
paisajes, arquitectura, gente amable y acogedores hoteles para
quienes quieran gozar de una estancia prolongada. Es denominada
la Ruta de la Leche, y hace alusión a la principal actividad
económica de la mayoría de sus municipios.
Al partir de Medellín se inicia un ascenso por el corregimiento
de San Cristóbal, transitando la denominada carretera al
mar. En ese trayecto se goza de panorámicas de la capital
antioqueña en casi toda su extensión. Otra opción
es realizar el recorrido a la inversa, con inicio en la Autopista
Norte y en inmediaciones de Barbosa comenzar el ascenso a Donmatías.
En la primera ruta mencionada se debe abandonar la Carretera al
Mar luego de San Cristóbal, cruzar el corregimiento de
San Félix, territorio propicio y reconocido por los parapentistas
para hacer sus vuelos. El ambiente empieza a cambiar: de una carretera
transitada se goza ahora de otra más acogedora, con una
continua oferta de restaurantes con comidas típicas.
El ganado vacuno, y por lógica el lechero, es dueño
de los extensos campos. De él se deriva el sustento de
centenares de familias en la zona, y las más importantes
empresas lecheras del departamento tienen allí su asiento.
La temperatura, con relación a Medellín, desciende
varios grados. Su promedio ronda los 18°C, lo que obliga a
que los habitantes de la región traten de cubrirse del
frío.
El primer municipio en dar la bienvenida es San Pedro de los Milagros.
Allí es recomendable visitar algunas fincas lecheras para
degustar quesos o leche. En cuanto a su arquitectura y sitios
turísticos, es aconsejable apreciar el templo del Señor
de Los Milagros, que exige una mirada detenida a las pinturas
de su techo.
Al salir de San Pedro aparece el municipio de Entrerríos.
La enorme piedra de la vereda El Peñol da la bienvenida
y es una opción para hacer una pausa en el camino. Cerca
de allí se encuentra otro municipio, Belmira, célebre
por la trucha arcoiris, uno de sus símbolos económicos,
y donde es fácil encontrar un lugar para practicar la pesca
y, por consiguiente, gozar de comidas en las que el pescado no
puede faltar.
Ríos y quebradas rodean esta zona, largos caminos custodiados
por árboles recrean bosques y senderos ecológicos.
Aire puro es lo que ofrece este recorrido y una visita a los miradores
del Embalse Riogrande II, que entre montañas y silencios
es protegido como reserva de agua.
Los amaneceres que se aprecian desde la meseta que soporta al
municipio de Santa Rosa de Osos, considerado el más representativo
de la subregión, son para no perdérseles. Son el
referente para la celebración de sus fiestas, al mismo
tiempo que se convierten en un espectáculo para quienes
prefieren la tranquilidad. Vecinos de Santa Rosa son Gómez
Plata, Carolina y Guadalupe, todos ellos cercanos a corrientes
de aguas, como el río Guadalupe, que motivó la generación
de embalses hidroeléctricos como los de Troneras o el de
Miraflores.
En Gómez Plata es famoso el teleférico, con un trayecto
que es considerado el más inclinado de América Latina.
Se ubica en el corregimiento El Salto, el mismo lugar donde se
puede observar el salto de Guadalupe, caída de agua del
río del mismo nombre.
De otro lado, las actividades de tradición religiosa se
evidencian en la cantidad de iglesias que hacen parte de las áreas
urbanas y rurales de cada municipio del Norte antioqueño,
lo que permite reconocer diferentes momentos históricos
en sus construcciones, pero el gran atractivo se presenta en Angostura,
donde se puede conocer de cerca qué hizo y cómo
fue la vida del Padre Marianito, beatificado por la Santa Sede
en el año 2000. Al Padre Marianito, que nació en
Yarumal en 1845 y murió en Angostura en 1926, se le asignaron
en vida y más ahora poderes de sanación, clarividencia
y profecías, y por las atestiguaciones de milagros el Papa
Juan Pablo II procedió a beatificarlo. Por otra parte,
puentes antiguos, casas que fueron lugar de nacimiento de memorables
personajes y que ahora dan cuenta de la historia antioqueña,
plazas y parques que atienden a los turistas son la excusa perfecta
para recorrer a Donmatías. Este municipio, conocido por
sus talleres de confección, ofrece parajes naturales, su
iglesia de estilo neogótico y el apacible transitar y trato
de sus habitantes.
El trayecto de la Ruta Lechera lleva también al Alto de
Matasanos, tradicional lugar para vuelos de parapente. Allí
inicia el descenso al Valle de Aburrá. Barbosa, Girardota,
Copacabana y Bello son la entrada de nuevo a la ciudad.
Cada atractivo, natural y arquitectónico, que enriquece
la cotidianidad de estos municipios es una razón más
para disfrutar desde sus altas y frías montañas.
El Norte antioqueño es una opción de turismo con
el campo, con la producción lechera y afines, ecoturismo,
aventura y recogimiento espiritual, todos ellos ideales para esos
momentos en que se pretende cambiar de actividades.
Esta subregión tiene
las siguientes rutas internas :
* La Ruta Lechera y el Agroturísmo.
* Ruta de Los Embalses.
* Ruta de La Fe y La Cultura.
* Ruta de Los Páramos y La Trucha. |