La Ruta del Sol y de La
Fruta
Los colores y sabores de las frutas, la alegría de la gente
que lo espera en el Occidente antioqueño, el río Cauca,
el Túnel de Occidente, la histórica Santa Fe de Antioquia,
el sol y las piscinas, sumado a lo que usted puede realizar y divertirse
en este viaje, son la primera provocación para empezar el
recorrido.
Después de tener a mano lo que no debe olvidar para este
tipo de destino: gafas de sol, gorras, ropa deportiva o ligera,
sandalias, cámara fotográfica para los buenos recuerdos,
y la mejor compañía, en el Occidente no le hará
falta nada más, porque los municipios que lo esperan tienen
todos los servicios en hoteles y hosterías, comida y diversión
diurna y nocturna.
El Túnel de Occidente "Fernando Gómez Martínez"
es el encargado de abrirle las puertas a esta maravillosa tierra.
Es el más extenso de América Latina, 4.600 metros
de longitud, se ubica a sólo 15 minutos del centro de Medellín
y dejo el valle del río Cauca a sólo una hora de la
capital antioqueña.
La nueva carretera que acompaña el Túnel, la conexión
vial Guillermo Gaviria Correa, acorta las distancias y deja en el
recuerdo las curvas que antes se transitaban por la vía que
desciende del Alto de Boquerón al río Cauca.
En el nuevo trayecto todo está por visitar, la cantidad de
restaurantes típicos que esperan atenderlo con el mejor servicio
y las ventas de frutas frescas para su paladar. Mientras sigue descendiendo,
se va sintiendo el aumento de la temperatura y la vegetación
también inicia su cambio.
El primer destino es San Jerónimo, municipio que puede ser
descubierto a lo lejos por la torre de su iglesia, que se asoma
en medio de los verdes árboles que lo envuelven. Las frutas
propias de las regiones se ofrecen a lo largo de la vía.
El tamarindo, una fruta agridulce, es común en la zona y
representa un manjar para casi todos los visitantes.
De vocación turística, el Occidente
ofrece una amplia oferta hotelera. Hostales, hosterías, hoteles,
fincas de recreo... en fin, lugares para descansar, hospedarse y
gozar de las bondades naturales son frecuentes en toda el área.
En Sopetrán, otro municipio tradicional de Occidente, la
abundancia agrícola es más que evidente. Por ello
es famosa su celebración de la Fiesta de las Frutas. Cuenta
además con numerosas zonas o parques ecológicos adecuados
para camping a orillas del Río Cauca, un contacto más
rudimentario y aventurero para aquellos que buscan más libertad
o economía. Y no se puede desconocer que aquí las
horas nocturnas son atractivas para la rumba, y para ello sobran
los bares y discotecas para esas horas de esparcimiento.
Un museo que habla por sí solo, cada vez que usted decide
adentrarse por alguna de sus calles en piedra, es la ciudad de Santa
Fe de Antioquia, una buena muestra en el departamento de arquitectura
colonial y republicana. Además, se visita la Ciudad Madre,
pues este municipio fue por años el más importante
de Antioquia, su primera capital antes de ser trasladada tal condición
a Medellín.
En Santa Fe, sus iglesias, casas, museos y hasta hoteles permanecen
de puertas abiertas para que turistas curiosos ingresen y escuchen
lo que sus actuales ocupantes cuentan de su vida y la de los anteriores
habitantes. Estos lugares y sus historias se han convertido en motivo
de orgullo para sus moradores.
La historia también se comparte, y son los municipios de
Santa Fe de Antioquia y Olaya quienes conservan sobre el río
Cauca, como testigo hace más de cien años, el Puente
de Occidente, monumento colgante que evoca la hazaña de ingeniería
de José María Villa. Un siglo después, la firmeza
de sus estructuras en ladrillo, acero y madera permite que cientos
de visitantes lo transiten cada día en auto o a pie. Ir y
venir por el cañón del Cauca, bordear el cauce del
río que por allí transita a sólo 550 metros
sobre el nivel del mar, notar su movimiento sigiloso y a todas sus
anchas, es una de las experiencias recomendada en el Occidente.
Las cortas calles del municipio de Olaya y su corregimiento Sucre,
ambos favorecidos para realizar actividades de pesca, son un par
de poblados que ven la vida pasar y donde son famosas sus elaboraciones
manuales de esteras. Sus iglesias y la música alrededor son
los anfitriones. Este ambiente anima para degustar algo refrescante,
como los jugos de frutas de la región o refugiarse bajo la
sombra de un árbol, testigos de cientos de historias de las
generaciones que han existido aquí.
La pesca es otra opción común en Occidente. En Olaya,
por ejemplo, es fácil hacerlo en las quebradas El Charco
y El Salto, que desembocan al Cauca, y de éste último
se proveen los restaurantes de la zona de los más exquisitos
pescados.
La subregión de Occidente une a Urabá con el Valle
de Aburrá. En ese mismo camino se ubica Buriticá,
pueblo cafetero, de clima templado y vecino de Santa Fe de Antioquia
y Olaya.
Posee, como gran atracción, el Parque Ecológico y
Antropológico "Alto del Chocho", se pueden recorrer
varios caminos en sus montañas y se puede pescar en sus quebradas.
También es famoso en este pueblo que los novios se encomienden
a San Antonio de Buriticá, patrono del municipio y santo
de los enamorados.
Liborina se destaca también entre los pueblos de Occidente.
Aquí son famosas sus corrientes de agua, donde se puede pescar
como en casi toda esta zona, y se puede gozar de un rato de descanso
y conversación en cualquiera de los parques del municipio.
Occidente es sinónimo de sol, diversión, descanso,
río Cauca, turismo de aventura... municipios llenos de personajes
que se quedan atentos a la llegada del turista para guiarlo, para
responder a cualquier llamado, para entablar una conversación
y hacer pasar el tiempo más entretenido, personas que esperan
que usted regrese. |